Desarrollo cognitivo
¡Alto, Fram!
Van a aparecer los personajes de Mora uno por uno. Toca a todos lo más rápido que puedas… pero cuando aparezca el personaje de la regla, ¡alto! No lo toques.
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Para madres, padres y cuidadores
Cómo ayuda ¡Alto, Fram! al desarrollo de tu hijo
¡Alto, Fram! parece un juego de velocidad, pero en realidad entrena lo contrario: saber frenar. Esa capacidad de detenerse y pensar es una de las que más influyen en cómo aprenden y conviven los niños. Aquí te contamos qué trabaja, cómo acompañar a tu hijo y cómo practicarla en casa.
Cómo se juega
Los personajes de Mora aparecen uno por uno y tu hijo debe tocarlos lo más rápido que pueda, menos a uno: Fram. Como casi todos se tocan, tocar se vuelve automático y frenar a tiempo es el verdadero reto. En el nivel difícil, a mitad del juego la regla cambia y el personaje que no se toca pasa a ser Blu.
Qué está aprendiendo
Este juego entrena el control inhibitorio: la capacidad de detener un impulso para pensar antes de actuar. Junto con la memoria de trabajo y la flexibilidad mental, forma parte de las funciones ejecutivas, que ayudan a los niños a esperar su turno, concentrarse en clase, manejar la frustración y tomar mejores decisiones. El cambio de regla trabaja la flexibilidad: adaptarse cuando algo cambia.
Ideas para seguir en casa
- Jueguen a "luz roja, luz verde" o a las estatuas con música: moverse y frenar de golpe entrena lo mismo.
- Antes de comprar algo por antojo, practiquen contar hasta diez y preguntarse "¿lo necesito o lo quiero?".
- Ponle nombre al impulso cuando aparezca: "tienes muchas ganas, ¿qué podemos hacer mientras esperamos?".
- Celebra cuando logre frenarse, aunque sea un momento: el autocontrol se construye con práctica.
Conexión con el libro
El juego está inspirado en "Impulsivamente". Fram gasta todo su dinero en caprichos mientras Blu ahorra para algo que de verdad quiere, y cuando Fram se queda sin nada, aprende una lección de responsabilidad. Lean el libro juntos y conversen sobre la diferencia entre un deseo del momento y algo que realmente importa.
Ver el libroUn consejo de Mora: jueguen juntos un rato corto, de 5 a 10 minutos, y conversen al terminar. La pantalla funciona mejor como punto de partida para hablar en familia que como una actividad en solitario: el aprendizaje real ocurre en la conversación, que es el corazón del método Mora.