Desarrollo cognitivo
Sigue a Blu
Mira con atención el orden en que se iluminan los personajes y repítelo. Cada ronda suma uno más: ¿hasta dónde puedes llegar?
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Para madres, padres y cuidadores
Cómo ayuda Sigue a Blu al desarrollo de tu hijo
Sigue a Blu es un juego corto que pueden disfrutar en familia en pocos minutos. Detrás de las luces y los sonidos hay una de las habilidades más importantes para aprender en la escuela. Aquí te contamos qué trabaja, cómo acompañar a tu hijo mientras juega y cómo llevar lo aprendido a la vida diaria.
Cómo se juega
Los personajes de Mora se iluminan uno por uno, cada uno con su propio sonido. Cuando terminan, tu hijo debe tocarlos en el mismo orden. Cada vez que lo logra, la secuencia suma un personaje más. En el nivel difícil hay que repetirla al revés, empezando por el último que se iluminó.
Qué está aprendiendo
Este juego entrena la memoria de trabajo: la capacidad de guardar información en la mente durante unos segundos mientras la usamos. Es la misma habilidad que se necesita para seguir instrucciones de varios pasos, recordar lo que se acaba de leer o resolver cálculos mentales. Repetir la secuencia al revés le pide además reorganizar esa información, una forma temprana de flexibilidad mental.
Ideas para seguir en casa
- Jueguen a "Simón dice" con acciones (aplaudir, saltar, tocarse la nariz) y luego repitan la serie al revés.
- Den instrucciones de dos o tres pasos, como "trae tu libro, ponlo en la mesa y siéntate", y aumenten poco a poco.
- En el supermercado, memoricen juntos una lista corta y comprueben al final cuántas cosas recordaron.
- Celebra el esfuerzo más que el resultado: equivocarse también es parte de entrenar la memoria.
Conexión con el libro
Blu es el protagonista de "Blu, muy Blu", la historia de su primer día de clases: se siente nervioso y le cuesta hacer amigos, hasta que descubre que la clave está en creer en sí mismo. Después de jugar, lean el libro juntos y conversen: ¿qué cosas te dan nervios a ti? ¿Qué te ayuda a sentirte seguro?
Ver el libroUn consejo de Mora: jueguen juntos un rato corto, de 5 a 10 minutos, y conversen al terminar. La pantalla funciona mejor como punto de partida para hablar en familia que como una actividad en solitario: el aprendizaje real ocurre en la conversación, que es el corazón del método Mora.